london, my sweet love

Pues sí, los fragmentos que suceden en el cercanías ocurrieron de verdad. Nada mejor para escribir que un tren de cercanías.

Comprendo que ahora casi todas las historias, la vida entera, va a una velocidad de vértigo. Pro aquí estoy yo para frenar el universo. Sin punto de apoyo ni nada. Ea.

Gracias, niño musical. Abraza a todo Londres de mi parte.

"el otro día terminé de leer Una Casa en Bleturge :)

me ha gustado mucho :) :) :)

al principio me molestaba la pasividad de los personajes, sobre todo cuando la madre se pasaba horas sin hacer nada, pero después me empezó a parecer bastante terapéutico y relajante :) (a pesar de que todo gira alrededor de la muerte del hijo)

además me imaginaba el tren de cercanías y pensaba en Fuengirola"

fan de los toboganes

Nada como las palabras de un amigo que conoce todos mis nombres. Gracias, Jorf.

"ya he leído la primera vez bleturge
ha sido delicioso
no me extraña lo del premio
reina mora

esa técnica tuya de mosaico es deliciosa
las secuencias
los pensamientos
las impresiones
todo va van apareciendo y sin trampas
van hacia el lector
se deslizan como en un tobogán
sabes la trayectoria pero el estómago se altera siempre
resuelven enigmas no solicitados y necesarios
apuntan cuestiones
trazas, indicios, huellas
¿amor a primera pista?
o sólo es la ilusión sensorial del lector
o sólo quizá sea que varias teselas se nos imponen en trazos

el dibujo es firme, es rotundo y es vaporoso
el lector ha de usar el carboncillo de leer para atar unas sombras a la memoria
a mitad del libro empieza a verse la carne
las manías
los gestos
los miedos
todo perfectamente desorganizado
hay un avance que no progresa
profundiza

me encanta ver que alguien es capaz de escribir los sentimientos a flor de piel
sin que sea un personaje bipo o tripolar
sin que haya que mojar en el tintero de las aversiones, la sal gruesa, el puñetazo
sin sentimentalismo, ese escudo antimateria

hábitos que habitan personajes rendidos
manías que son sólo notas de una melodía que se adivina
costumbres donde esconderse el tiempo necesario
tareas del vivir donde la gravedad es una ley que se disuelve

la pena de despedirme de los tres me ha obligado a volver a empezarlo

gracias, fabs"

una cita en sevilla


(Ya tengo ganas de ver estas sillas ocupadas)
El próximo viernes 24 de marzo a las 19h estaremos en Sevilla presentando Una casa en Bleturge en la librería "Isla de Siltolá" (c/ San bernardo, 24).

Charlaré con Javier Sánchez Menéndez sobre el libro y sobre todo aquello que se tercie.

Nos vemos!

la felicidad de gritar

A veces recibo mails que no puedo guardarme. Saldría a la terraza a gritarlos para que los que pasean a sus perros levantaran la cabeza.

Hoy, me dice mi queridísima Itzíar Mínguez:
"Estoy
flipando
con
tu
novela.
Uf.
A ver
cómo
salgo
de ahí."

Me viene, de repente, la imagen de unas hojas asomando entre dos ladrillos, de un insecto que tiembla en la yema de mi dedo, recién salvado de un vaso de vino, de una mujer con una maleta camino de la estación.

O gritar para desahogarse, como hace mi madre cuando pasa por el túnel de la alcazaba. Gritar aunque nadie pueda oírte, precisamente cuando nadie pueda oírte.

Siempre hay salida.

mercurio, venus, marte

Si Plutón ya no es un planeta, quizá lo pueda ser Bleturge. Todo es posible. 

Gracias Héctor Márquez, por ver pamelas rojas donde hay sombrerete de paja. Gracias por ver más allá, siempre.

http://revistamercurio.es/ediciones/2017/mercurio-189/cuaderno-reloj-la-pluma-padre/

de facebook a su mesa

Fernando Aramburu me envía esta nota que Gemma Torres ha colgado en su muro de Facebook. Desde aquí, gracias a los dos.

"Una casa en Bleturge, de Isabel Bono, es un libro inquietante. Lo lees con el ánimo suspendido, temiendo que en esos personajes que son solo el padre, la madre, la hija o el hijo muerto se pose, otra vez, la tragedia. Es un libro hecho como con cuentas sueltas, como si fuera un collar, como si pudieras cambiar de sitio las perlas.

La familia se quiere, se tolera, se desprecia o se odia, de todo puede pasar y pasa en las familias. Nos gusta más cuando una familia se quiere y pregona su unión a los cuatro vientos, pero muchas veces las relaciones son tóxicas, difíciles y, sin embargo, hay que seguir viviendo con ellas. Una casa en Bleturge te lleva a reflexionar sobre estos aspectos a la vez que mantiene tu cabeza funcionando en todas las direcciones para intentar adivinar cuál será el siguiente movimiento.

Isabel Bono ganó con esta obra el "Premio de Novela Café Gijón 2016" y, en mi opinión, muy merecidamente.

Gracias Fernando Aramburu por la recomendación."

puntos suspensivos (o de cómo hacer crítica literaria vía sms)

(Cumpián en Trapobane)
El día 10 se presentaba Bleturge. El día 7 recibí un maill desde el móvil de Paco Cumpián, desde el sur de India. ¡Si esto no es el siglo 21, que me aspen!, pensé.

El mail decía lo siguiente:
7 de febrero de 2017 13:38
"Hola desde el sur de India, no podré estar en la presentación porque llego a Málaga el 11, pero leí todas las incidencias y estoy loco por leerla, te la cambio por mi Transiberiano, donde es seguro que salgo ganando con el cambio. Te llevo dos piedras una de Kandy (Sri Lanka),  y otra del sur de India. Un abrazo."

Él día 17 quedamos para intercambiar libros. Cumpián acaba de publicar Transiberiano, un preciosísimo libro con ilustraciones de Mavi Herrero, en la editorial "Luces de Gálibo".

Me cuenta que además de en Sri Lanka y la India, estuvo con su hija Bárbara en Chaouen, que allí escribieron un cuento entre los dos. Yo no tenía ni idea de esto, y Cumpián no sabe que el Bleturge que le llevo dedicado desde casa, dice: "Para Paco Cumpián y Bárbara: Un libro entre dos no es medio libro para cada uno". La casualidad nos guía, pienso.

La noche siguiente llega un sms:
18/02/2017 23:13
"Empecé tu libro y no paré hasta que lo acabé. Son muchas cosas las que tendría que decirte, por aquí es imposible. Hay ciertas cosas parecidas al Transiberiano, su expresión casi cinematográfica, son escenas, enfoques de una cámara. Luego sostienes el hilo argumental con alfileres y aunque se ve con una cámara un poco desenfocada, consigues llegar al final y soltar la carga, soltar el mensaje, el sentimiento, la finalidad, y me resulta curioso tu decisión con los guiones, cuando el personaje habla..."

Al rato llega otro:
18/02/2017 23:50
"y creo que tanto tu discurso como el mío, están en el fijo de la cuchilla de afeitar. Los argumentos que los sostienen, son los mismos que pueden destruirlo, y sin discusiones, evidentemente. Cosa curiosa la nuestra..."

Y no sé si estos últimos puntos suspensivos significan que habrá otro sms o será esa extraña costumbre de los hombres, de no terminar nunca las frases.

Y aquí estoy, esperando.

socio, busca un socio

(Carnet del Club Milkibar, año 1977)
Hace mil años, porque todo en mí sucedió hace mil años, estando yo en Vigo, descubrí en TVG el Club Xabarín. Quise hacerme socia ("socio busca un socio", cantaban) muchas veces, pero no admitían mayores de edad. Este año volví a intentarlo: nada.

No sé el porqué, porque nunca me he sentido parte de un grupo de más de dos, pero desde niña arrastro el tic de coleccionar carnets. Aún conservo el carnet del Club Milkibar. Otros clubs llegué a inventarlos, como La Brigada Antipantys.

En fin. Tengo el cedé doble del Club Xabarín, lo he pasado a mp3 y suelo escucharlo habitualmente. Las palabras "¿Hay alguien ahí?, ¿hay alguien ahí?, ¿sí?, ¿no?, ¿sí?", se me han aparecido hoy mientras cambiaba la cama.

Estoy recibiendo mails de amigas, de amigos, hablándome bien de Bleturge. Yo feliz, claro. Pero, cuánto me gustaría que personas que no me hayan visto nunca en 3D me dijeran algo.

¿Hace?

infinito menos uno

(Mil años atrás, una felicidad de infinito)
Según mi abuela (y según el día), yo era reinamora o viejachica. Quizá por eso siempre comprendí el concepto "infinito" (por viejachica, no por reinamora). Lo que no me cabía en la cabeza era el término "infinito menos uno".

Cuando el pasado viernes me preguntaron qué siento al tener una primera novela publicada, me acordé de mi amigo el poeta Antonio Muñoz Quintana, de su voz de confesor, diciéndome: "Bono, escribe novela, Bono...".

Siento una alegría de risa floja que a veces se me escapa mientras sacudo el mantel o tiendo ropa. Eso siento, una alegría de sábanas al sol en un día nublado. Y pienso en que Antonio me falta para una alegría de sábanas al sol, una alegría de infinito. Infinito menos uno era esto: cuando te pasa algo muy bueno y tuamigo tuhermano tuamor, esa persona que confiaba más que tú en ti, no está contigo para alegrarse.

gracias por no temer a la lluvia

(Esto es una cola de firmas en condiciones. ¡Gracias!)
Dicen que nadie es profeta en su tierra. Vocación de profeta nunca he tenido, pero anoche, a pesar de la lluvia, esa lluvia que paraliza a los malagueños y desordena las calles como si las calles tuvieran fiebre, a pesar de apetecer más una mesa camilla y, quizá, un polígrafo de lux, la sala Oyarzábal de la Diputación de Málaga estaba hasta arriba. Un poco más de amor, y revienta.

presentación en málaga


El próximo viernes 10 de febrero, a las 20h, presentaremos Una casa en Bleturge (Siruela, 2017) en Málaga. Será en la Sala Oyarzábal (Pza. de la Marina, 4). Las palabras bonitas las pondrá Javier La Beira Strani. Yo, haré lo que pueda. ¡Nos vemos!

línea de fuga

Qué bonito cuando alguien te mira y te ve.
http://www.diariosur.es/opinion/201701/29/lupa-navaja-20170129005423-v.html

librújula

Enrique Villagrasa escribe sobre Bleturge. A veces firma "Enrique V", como si fuera un rey. A sus pies, majestad.
http://www.librujula.com/criticas/1745-isabel-bono-una-casa-en-bleturge-critica

déjate de rosas

Fernando Aramburu deja por un momento a su Alma dormida sobre un cojín para escribir cosas bonitas sobre Bleturge. ¡Vivan los cactus!
http://fernandoaramburu.blogspot.com.es/2017/01/sobre-una-novela-de-isabel-bono.html

evolución

(La evolución de la especie Bono)
No mentí cuando Juan Carlos Morales, en "El ojo crítico" de RNE, me preguntó qué libro me había influido más para querer ser escritora. En menos de 30 segundos me vino una imagen:

-¿A dónde vamos?
-Al circo, al zoo, al campo.

El libro Juguemos con los Picotes de Ana María Pelegrín siempre fue mi libro favorito, aquel libro disparó sin retroceso mi imaginación. Después vendrían La tía Tula para encogerme el corazón, Sábato para darme la mano y ayudarme a bajar a mi semisótano particular, Henry Miller para abrirme los ojos y las piernas, y Samuel Beckett. Con Beckett acabó cierta inocencia, supongo.

Es posible que mis dos frases favoritas de toda la historia de la Literatura sean: "Al circo, al zoo, al campo"; y esta otra que resume a la perfección lo que es escribir y con la que termina Molloy: "Entonces entré en casa y escribí, es medianoche. La lluvia azota los cristales. No era medianoche. No llovía."

la esfinge maragata

(Con Monserrat López Moro, Mercedes Monmany y Ofelia Grande de Andrés)

Yo tenía fama de quedarme mucho rato pensativa. Una vez hasta me llevaron al médico. Don Juan, que tenía una casa parecida a la de la Familia Monster y un despacho que olía a resina, me preguntó si no prefería saltar al elástico con otras niñas a quedarme en casa escrutando la cal de la pared. No te encierres para hacer puzzles, decía, ¡muévete!

Mi madre, cuando me ponía en "modo infinito", me llamaba "esfinge maragata". Siempre me gustó. 

Dedico pues este vídeo a nuestro médico de cabecera, Don Juan Moreno Casasola, para que vea que sus consejos no cayeron en saco roto.

(Gracias a Javier Velasco Oliaga, por retratarme como soy: hablando más con las manos que por los codos), 

http://www.todoliteratura.es/noticia/11860/presentaciones/llega-la-puesta-de-largo-de-una-casa-en-bleturge-de-isabel-bono.html

making off

(Antes: Rápido que me caigo!)

(Después: Si es que soy la serenidad en persona!)

Cuando veáis fotos de alguien en modo "divina de la muerte" en papel couché, no envidiéis su prestancia y saber estar. La magia la ponen ellos, los fotógrafos, que consiguen que no parezca que te estás chorrando de una silla inestable de hierro muy fría. Mañana cistitis, pero hoy, ¡oh, cómo brillo!

notas de prensa


Parece que la rueda de prensa estuvo entretenida. Gracias a todas y a todos por vuestras miradas atentas y por tantísimo cariño. Gracias JM Andrés, Pache Merayo, Fernando R Gorena, Pepe Rodríguez, Matteo di Giulio y a la dulce Marina Espinosa. Gracias Yolanda Soler por hacer un hueco para venir a verme. Gracias Marta Jara por sacarme infinitamente más guapa de lo que nunca seré. Y a los fotógrafos chicos (no recuerdo vuestros nombres, sorry), gracias por hacérmelas pasar canutas en una silla inestable sobre un césped falso. Ya os vale. Qué risa.

minuto 23

Dicho así parece un partido de fútbol, pero es mucho más. Gracias, Benjamín Prado, por decir cosas tan bonitas de Bleturge.
http://play.cadenaser.com/widget/audio/cadenaser_laventana_20170123_180000_190000/

el ojo crítico, RNE



Pues sí, allá que nos fuimos. Cuando me recogieron en la puerta del hotel para llevarme a las instalaciones de RNE, me sentí una auténtica Rock Star, me vine arriba, e hice un poco el ganso. Sello de la casa. Se siente. Gracias, Juan Carlos Morales y a todo el equipo, por hacerme sentir tan bien.

http://www.rtve.es/alacarta/audios/el-ojo-critico/ojo-critico-juanjo-gimenez-oscar-isabel-bono-24-01-17/3882762/

aladar

Aquí dejo un enlace a Aladar, suplemento cultural de El correo de Andalucía.

Si no recuerdo mal, Alejandro Luque fue la primera persona que me hizo una entrevista. Me sorprendió mucho que me llamaran de El país Andalucía. Lo que más ilusión me hizo fue que Alejandro fuese gaditano. Sería 2002, no estoy segura. Había ganado un premio de poesía por Los días felices. Cómo pasa el tiempo.

Gracias, Ale.

nos vamos a la radio

Apuntad, mis valientes:
Martes, 24 de enero a las 19h, estaré en directo en el programa de RNE "El ojo crítico" charlando con Juan Carlos Morales. No me dejéis sola, ¡que yo me pierdo en las ondas!

has salido en los papeles, dijo alguien


Quedamos en el burrito del parque para hacerme unas fotos. No sé si es bueno empezar con fama de friki, dije. Finalmente eligieron las fotos del banco. Posar no es mi fuerte, pero Antonio (Ñito) Salas, las hace desde lejos, no tienes la sensación de que te estén disparando. Después Antonio Javier López y yo nos fuimos a charlar al Molina Lario. Las cafeterías de hotel tienen algo de susurro, de secreto. Y hablamos, y este es el resultado. Gracias por decir que soy libre. Y sobre todo, gracias por despedirte con un abrazo.
http://www.diariosur.es/culturas/libros/201701/21/isabel-bono-premio-siempre-20170121214139.html

peldaños, decía

(El patchwork que acabó siendo novela)
Nunca llamé novela a Una casa en Bleturge, nunca llamé capítulos a los fragmentos (con títulos independientes) que la forman. Les llamaba "peldaños". Avanzar era subir un Everest particular. Escribir uno más sin borrar cuatro.

Hoy me acordé de los ánimos que me dio Tito Expósito (Ed. Baile del Sol), empujándome a que la terminara. Antes tenía que ordenarla. Tanto calorcito de su isla me dio, que la coloqué en plan colcha de patchwork y me puse manos a la obra.

Fue el principio de todo. Los amigos, siempre son el principio de todo. De todo lo bueno, claro.

kandinski tenía razón

Yo pensaba en naranjas. Naranjas sobre el asfalto, por ejemplo, o dentro de una bolsa que alguien ha dejado sobre la mesa de la cocina. Y Gloria me pilló al instante y se puso a trabajar.

El azul busca al naranja, dijo Kandinski, pensé.

También pensé en Bleturge, ese refugio algo desolador. Refugio a fin de cuentas, donde la vida sucede lentamente. Y Julio me dio una sorpresa y toqué Bleturge con los dedos. Tuve que salir a pasear porque la casa se me quedaba pequeña.

Después, Estrella me enseñó la faja, la portada y la foto de solapa que había elegido (donde sonrío feliz).

Cuánta sensibilidad junta. Menuda plantilla esta de Siruela, pensé y me abrí una cerveza para brindar por ellos.

nostalgia de html

Todo en orden por el sur, salvo que he estado sin conexión. Lo he paliado, una vez al día, conectándome sólo para mirar el correo a través del cable del teléfono fijo. Afortunadamente conservaba en una agenda (de papel) un número 908 y una clave de hace más de diez años, cuando mi noble faber2 se comunicaba con el mundo a través de esos pitidos y resortes con tinte de interferencia, de nieve de la tele. El idioma de las máquinas.

Mi amigo, que es muy listo (y yo muy de preocuparme), sabe que me gusta saber si ha llegado bien al trabajo. Para que sus palabras tranquilizadoras llegaran antes ha escrito el mensaje en el Asunto: Como aquí, he llegado bien, beso. Yo le he enviado otro con todo el amor de mi HTML.

Ya no nos acordamos, pero allá por el 98 las conexiones eran así, lentísimas, y a pesar de todo nos parecían un milagro. La vida también transcurría más lenta, supongo. Leíamos más, paseábamos con las manos en los bolsillos, podían pasar semanas hasta tener noticias de los amigos que vivían fuera y recibíamos sus cartas con enorme alegría. Nadie decía LOL, decíamos ¿Te bajas a tomar una cerveza?

Estos días off he escrito mucho más que un día on, no me ha dolido la espalda y he dormido de maravilla. También he corregido galeradas. Bleturge avanza.